¡Tengo la edad que quiero y siento! La edad en que puedo: Gritar sin miedo lo que pienso… Hacer lo que deseo, sin miedo al fracaso, o lo desconocido… Pues tengo la experiencia de los años vividos y la fuerza de la convicción de mis deseos. ¡Qué importa cuantos años tengo! ¡No quiero pensar en ello! Pues unos dicen que ya soy viejo, y otros que estoy en mi plenitud. Pero no es la edad que tengo, ni lo que la gente dice, sino lo que mi corazón siente y mi cerebro dicte. Tengo los años necesarios...

Ya dentro del avión me sentía fuera de mi país, me sentía en otro planeta. A diferencia de Rod, yo no había viajado al exterior, así que estaba desde ese momento experimentando cosas nuevas, la curiosidad me explotaba por todas partes. Me impresionó mucho el tamaño del avión, cada asiento tenía una pantallita justo enfrente, a un lado del asiento tenía un control y además una almohadita y una manta. En ese momento dije ?la manta que me traje en el bolso de mano ya no la voy a usar?. Saqué mis audífonos par...

The last week?s Sunday it was Sydney?s Seven Bridges Walk; A city event and perfect opportunity for us to walk around the city and get to meet something else. I may have not said it properly in the blog, but I have been in Sydney?s CBD just a couple of times before this walk, even though I am going to have two months in Australia. The reason of this lack of visits to Sydney?s CBD is due to we came down under short of money and we cannot afford to spend our money as we were tourists. Anyway, Kathy was lookin...

Click. El sonido metálico de una aguja partiéndose le cambia el humor a la enfermera de blanco uniforme que le tocó en suerte atender al comandante. No estaba muy contenta ella. Esa semana le tocaba lidiar con este personaje que ya nadie quería atender. Hoy fue la aguja que se partió al tratar de introducirla en la botella de suero con medicamentos que al final lo que están haciendo es alargar esa vida sin vida de la cual se quiere deshacer el comandante cuando sus neuronas le permiten hacer el amago de pen...

001. Albor. Colección Albor. Waldylei Yépez.doc Escuchaba a lo lejos el leve sonido de unos pasos, de repente era como si pisaran hojas secas sobre el suelo. No veía nada, estaba inmersa entre las sombras de la noche, de la oscuridad palpable. Sus párpados se movían en un intento por mostrar sus ojos, pero ella permanecía sumisa ante su dolor y el miedo de abrirlos para simplemente seguir viendo fantasmas. Se rehusó y prefiero tan sólo escuchar aquellas pisadas que parecía se iban acercando. Aparecieron en...

...El caso es que no me decidía a disparar, no había la suficiente confianza. Eso sin tener en cuenta los escrúpulos, que también pesan. Pére Calders, El testamento de la hiena [...] Tampoco es que se cayeran muy bien, pero rápidamente Alba y Tulio comenzaron a identificarse en su anomalía y a compartir en los recesos. De noche, a horas familiarmente prudenciales, se hablaban por teléfono casi a diario, primero con pretextos estrictamente estudiantiles, incorporando más tarde a sus conversaciones temas más...


